¿Qué costes conlleva cambiar una hipoteca variable a fija?

Con la incierta situación económica provocada por la crisis de la covid-19, es posible que hayas empezado a preocuparte por la posibilidad de que pueda subir el euríbor y se encarezca el coste de tu hipoteca variable. Si es tu caso, lo primero que te recomendamos es que encuentres una oferta mejor a la que tienes utilizando, por ejemplo, nuestro comparador de hipotecas fijas. ¿Y lo segundo? Que entiendas los gastos que tendrás que asumir por esta operación, o lo que es lo mismo, qué costes conlleva cambiar una hipoteca variable a fija.

Para hacerte la vida más sencilla, en Kelisto hemos analizado la letra pequeña de la nueva normativa jurídica y seleccionado las claves más importantes sobre este trámite, que te contamos a continuación.

¿Es posible cambiar de hipoteca variable a fija?

Cambiar de una hipoteca variable a una fija siempre ha sido posible, pero, hasta recientemente, hacerlo no resultaba conveniente para el hipotecado, ya que el coste del trámite era elevado y, la oferta de hipotecas fijas, escasa y cara.

Sin embargo, la situación cambió hace unos años, debido a que, por un lado, la oferta de préstamos a tipo fijo empezó a aumentar y su precio disminuyó drásticamente, lo que tuvo un claro impacto en los datos de contratación: mientras que en 2014 solo el 6,4% de las hipotecas firmadas era a tipo fijo, hoy en día representan el 43% del mercado, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Además, la nueva ley hipotecaria – que está en vigor desde junio de 2019- ha reducido significativamente el coste de cambiar una hipoteca variable a fija, tanto si lleva a cabo mediante una novación (lo que implica negociar un cambio de condiciones con el banco), como si se hace mediante subrogación (es decir, cambiando la hipoteca de banco).

¿Cómo puedes convertir tu hipoteca variable en una fija?

Si te interesa que tu hipoteca variable pase a ser fija, cuentas con dos opciones:

Cambiar el tipo de tu hipoteca mediante una novación: una novación hipotecaria implica una modificación de las condiciones de tu hipoteca. Ha de ser pactada con tu banco, y te permite cambiar cuestiones como el plazo, el importe o, en el caso que nos ocupa, el tipo de interés. No obstante, la entidad puede negarse a aprobar tu solicitud de novación si sus cálculos muestran que la operación no le saldría rentable. Sin embargo, puedes inclinar la balanza a tu favor si cumples con algunos requisitos, como estar al corriente de todos tus pagos, llevar varios años (un mínimo de tres) amortizando el préstamo y haber utilizado el importe de tu hipoteca para comprar tu vivienda habitual.Cambiar el tipo de tu hipoteca mediante una subrogación: esta operación supone cambiar de banco, un trámite que puedes aprovechar para mejorar las condiciones de tu actual entidad y para cambiar del tipo variable al fijo. En caso de que tengas un buen perfil de solvencia y lleves como mínimo tres años amortizando tu actual préstamo no debería resultarte complicado hacerlo: solo tendrás que encontrar una oferta que te interese y solicitarla. En ese caso, tu banco actual podría hacerte una contraoferta, pero no estarás obligado a aceptarla, como sí que sucedía en el pasado.

¿Cambiar una hipoteca variable a fija te saldrá gratis?

Cambiar una hipoteca variable a fija nunca te saldrá gratis. Lo que acabarás pagando por el trámite dependerá de tres elementos:

Lo que esté establecido en tu contrato.La cantidad que te quede por pagar.La fórmula que elijas para hacerlo (una novación o una subrogación): en ambos casos, normalmente deberás abonar una comisión por realizar el trámite (aunque hay entidades que no la cobran), y también los gastos administrativos, que son más asequibles en el caso de la novación. A continuación te detallamos los gastos asociados a cada uno de estos trámites para que puedas hacer cuentas de lo que te acabará costando.

Costes de cambiar de hipoteca mediante novación

Si optas por cambiar tu hipoteca variable a fija mediante novación, el único coste al que tendrás que hacer frente es la comisión por modificación/novación, que la nueva ley hipotecaria limita a un máximo del 0,15% durante los tres primeros años de vida de la hipoteca. A partir del cuarto año, no podrán cobrar nada por realizar la operación. Además, es importante que tengas en cuenta que hay entidades –como Openbank e ING- que no te cobrarán nada por este trámite.

Costes de cambiar de hipoteca mediante subrogación

En caso de que decidas cambiar tu tipo hipotecario mediante una subrogación, tendrás que pagar dos comisiones:

Comisión por subrogación: la nueva ley hipotecaria establece que puedes cambiar el tipo de tu hipoteca pagando un 0,15% durante los tres primeros años, pero que, a partir del cuarto, el banco no podrá cobrarte nada, como sucede con la novación.Tasación: tasar el valor de tu vivienda tiene un coste de entre 200 y 500 euros.

Eso sí, es importante que tengas en cuenta que la entidad a la que decidas llevarte tu hipoteca podría cobrarte una comisión de apertura, aunque esto no constituye una práctica habitual. Sin embargo, esta cantidad no está limitada por la ley hipotecaria, así que es importante que tengas claro si tendrás que pagarla antes de comprometerte con tu nueva entidad.

Conclusión: ¿qué costes conlleva cambiar una hipoteca variable a fija?

Para que entiendas mejor todo lo que te hemos contado a lo largo del artículo, a continuación te lo resumimos mediante un ejemplo: cuánto te costaría cambiar el tipo de una hipoteca contratada en 2018, con comisiones por novación y subrogación (el máximo que permite la ley) con un importe pendiente de 100.000 euros.

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